Hacia el final del mercado de fichajes, Bertha y el Arsenal están bajo una enorme presión para dar salida a jugadores. Arsenal entró en el mercado con ambiciosos planes de ventas, pero como resultó difícil cerrar operaciones de alto valor, el club empezó a sondear más objetivos potenciales, priorizando a los futbolistas que pudieran generar el mayor beneficio para el equipo.

Varias fuentes dijeron a The Athletic que el Arsenal corre el riesgo de infringir las normas del “Squad Cost Ratio” (SCR) de la UEFA si no logra recaudar fondos importantes mediante ventas de jugadores. Además, el Arsenal debe cumplir las “Football Revenue Rules” de la UEFA, que cumplen un propósito similar al de las ya desaparecidas “Profit and Sustainability Rules” (PSR) de la Premier League.
En las últimas tres temporadas, el gasto del Arsenal en nuevos fichajes ha superado los 600 millones de libras. Incluso teniendo en cuenta las tarifas de traspaso recibidas por jugadores salientes, incluido Gabriel Martinelli, el gasto neto del club sigue rondando los 400 millones de libras. Los ingresos del Arsenal se han disparado en los últimos años, pero los costes han aumentado al mismo ritmo. Los gastos son considerables no solo en traspasos y salarios de los jugadores; los costes operativos ajenos al fútbol también superaron los 200 millones de libras durante la temporada 2024-25.
A pesar de la especulación generalizada, los dirigentes del Arsenal niegan rotundamente cualquier riesgo de violar las dos principales normas financieras de la UEFA. Sin embargo, a los observadores externos les resulta difícil evaluar con precisión la verdadera situación financiera de los clubes. Por una parte, información fiable como los informes financieros de los clubes presenta un retraso significativo.
Además, incluso cuando se publican los informes financieros, las cifras exactas utilizadas para calcular métricas como el SCR no se hacen públicas. Los estados financieros solo revelan el gasto salarial total, mientras que los cálculos del SCR incorporan únicamente los salarios de los jugadores y del cuerpo técnico. También existe una contradicción inherente: las fuentes afirman que el Arsenal está cerca de incumplir la normativa, pero el club parece dispuesto a gastar con fuerza para fichar a Vinicius o Julián Álvarez. Esto podría indicar que el Arsenal está preparado para “caminar sobre la cuerda floja” cerca de los límites financieros cuando aparezcan jugadores adecuados.
Lo cierto es que el Emirates Stadium está registrando un crecimiento espectacular de sus ingresos, y no sería ninguna sorpresa si el Arsenal acabara la pasada temporada como el club con mayores ingresos de Inglaterra. Ese crecimiento viene acompañado de los elevados costes necesarios para mantener la competitividad en el campo y perseguir el éxito.
En este contexto financiero, unos intermediarios ofrecieron a Myles Lewis-Skelly a Manchester United y a Chelsea. La noticia de esta propuesta causó conmoción en el vestuario del Arsenal y desató una fuerte reacción entre los aficionados. El Arsenal insiste en que no puso activamente en el mercado a Myles Lewis-Skelly. No obstante, fuentes tanto de Manchester United como de Chelsea confirman que los intermediarios sí les presentaron a Lewis-Skelly. Aun así, Lewis-Skelly está totalmente comprometido con hacerse un hueco en el club de su infancia y no tiene intención de marcharse.
Para recaudar fondos, el Arsenal tomó la decisión de excluir a Gabriel Martinelli de la convocatoria para el partido de la Community Shield. Varios jugadores veteranos del primer equipo expresaron su decepción por esta gestión. Mikel Arteta habló después con franqueza con Martinelli para resolver las tensiones, pero el futuro de Martinelli en el Arsenal ya está definitivamente terminado. ¿A dónde irá? Galatasaray presentó una oferta de 45 millones de euros, pero el jugador informó explícitamente al Arsenal de que no quería irse a Turquía.
Finalmente, el poderoso Al-Hilal de Arabia Saudí dio un paso al frente con una propuesta aceptable para todas las partes. Gabriel Martinelli pasó el reconocimiento médico el miércoles para completar su traspaso de 70 millones de euros, que establece un nuevo récord como la mayor cantidad que el Arsenal ha recibido nunca por la venta de un jugador. Dado que el Arsenal lo fichó del club brasileño Ituano por una cantidad mínima hace siete años, casi todos esos ingresos se contabilizarán como beneficio puro.
Las salidas de Gabriel Jesus, Fábio Vieira y Gabriel Martinelli han aliviado en gran medida la presión del Arsenal para vender jugadores. Los Gunners han reunido los fondos necesarios, ya sea para satisfacer los requisitos de supervisión financiera de la UEFA o, como destaca oficialmente el club, simplemente para equilibrar las cuentas y optimizar la plantilla.
El Arsenal está satisfecho con su negocio de verano. A su juicio, Bruno Guimarães y Konsa son incorporaciones de la Premier League con experiencia y ya hechas, que refuerzan significativamente el centro del campo y la defensa. Christos Tzolis ha impresionado desde su llegada en julio, mientras que las ventas de última hora otorgan a los Gunners una amplia flexibilidad para operar en el mercado de enero próximo y más allá.
Sin embargo, el panorama es mucho menos positivo en ataque. A lo largo de la pasada temporada, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard y Gabriel Jesus sumaron un total combinado de 130 apariciones. El joven Ethan Nwaneri se ha marchado cedido al Borussia Dortmund con una cláusula de regreso en enero, y el Arsenal solo ha fichado a un atacante para compensar estas salidas.
Sobre el papel, la delantera de los Gunners parece más floja que la de la temporada pasada. No obstante, los resultados en el mundo real pueden ser distintos. El Arsenal confía en que Eberechi Eze y Noni Madueke rindan en la banda izquierda. Si Kai Havertz, Bukayo Saka y Martin Ødegaard pueden mantenerse sanos, el rendimiento global del equipo podría mejorar de forma notable respecto a la temporada pasada. Sin embargo, teniendo en cuenta el historial frecuente de lesiones de estos hombres clave, esto no es más que un optimista “y si...”.
La incorporación de Konsa aportó seguridad defensiva, pero no llegó un refuerzo preventivo comparable para el ataque. Como campeón de la Premier League y uno de los grandes clubes de Europa, el Arsenal podría haber marcado las condiciones en el mercado de fichajes. Buscó atacantes de élite capaces de elevar el techo del equipo y replantear los automatismos tácticos, pero al final no encontró objetivos que encajaran con sus ideales y, al mismo tiempo, con las limitaciones presupuestarias.
En definitiva, el Arsenal ha reforzado algunas posiciones este verano, pero ha reducido recursos en otras, asegurándose una mayor flexibilidad financiera para futuros movimientos. Sigue siendo un aspirante real al título de la Premier League, aunque con el pesar de no haber aprovechado una gran oportunidad para fortalecer la plantilla.




