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Abucheado en casa: Frenkie de Jong, lastrado una y otra vez por las lesiones, se está convirtiendo poco a poco en un problema para el Barcelona

Vincenzo Golazzo

El pasado miércoles, los jugadores del Barcelona fueron presentados ante la afición durante los actos del Trofeo Joan Gamper. Fue un momento muy especial. Antes del inicio, los futbolistas saltaron al terreno de juego uno por uno para saludar a los seguidores. Todos recibieron una cálida bienvenida, especialmente los referentes del equipo y el nuevo fichaje Rodri.

Sin embargo, para un jugador la situación fue completamente distinta.

Cuando Frenkie de Jong pisó el césped, se escucharon algunos aplausos dispersos mezclados con abucheos. El Spotify Camp Nou dictó su veredicto sobre la estrella neerlandesa. Nadie se sorprendió; muchos ya esperaban la reacción de la afición tras la reciente sucesión de episodios.

La situación está empezando a deteriorarse dentro del club, ya que ha salido a la luz que episodios similares ya le habían ocurrido antes a Frenkie de Jong.

Problemas de lesión

El último detonante fue la lesión que sufrió mientras representaba a los Países Bajos en el Mundial. En ese momento, decidió jugar con dolor en lugar de descansar. Después de la eliminación de los Países Bajos, no regresó de inmediato a Barcelona y se fue de vacaciones.

Solo después de que el club le urgiera a presentarse acudió a la ciudad deportiva. Las pruebas confirmaron la gravedad de su lesión.

Tratamiento conservador

Después llegó la decisión sobre el tratamiento. En lugar de someterse a una cirugía, como recomendaban la mayoría de los médicos, Frenkie de Jong optó por un tratamiento conservador, una vía que difícilmente ofrecerá una recuperación real.

Lo más probable es que, tras dos meses de tratamiento conservador, Frenkie de Jong acabe necesitando una operación y se pierda directamente media temporada. El club está bastante descontento con su decisión.

Declaraciones controvertidas

Frenkie de Jong se enfadó por los rumores que le rodeaban y decidió salir al paso, criticando a ciertos sectores de la prensa. Sin embargo, su intervención no solicitada solo echó más leña al fuego, ya que no todo lo que dijo era cierto, lo que acabó enemistándole con parte de la prensa.

Mientras tanto, sus declaraciones completas nunca se hicieron públicas. Como consecuencia, perdió el brazalete de capitán. Hansi Flick lo explicó con diplomacia en público, afirmando que la decisión se debía al estado físico del jugador.

Aunque eso es cierto, el brazalete podría haberse mantenido si el entrenador lo hubiera querido, pero el momento no era en absoluto el ideal. Los informes indican que, pese a sus comentarios públicos medidos, Hansi Flick guarda resentimiento en privado hacia el jugador.

Futuro incierto

Nadie sabe cómo terminará esta historia. Conviene recordar que el centrocampista neerlandés firmó un nuevo contrato la temporada pasada. No obstante, dentro del club cada vez son más las voces que consideran que venderlo sería la mejor decisión.

Cualquier operación sigue siendo complicada por ahora debido a la lesión que arrastra Frenkie de Jong. Pero si la tensión no se relaja de aquí al mercado invernal, no se puede descartar ninguna opción.

La atención también se centrará en la reacción del vestuario durante la próxima votación del capitán.